MOCIÓN POR UNA CASA DE CAMPO EN EL SURESTE DE MADRID, CONTRA LA ESPECULACIÓN URBANÍSTICA Y CONTRA LOS DESARROLLOS DEL SURESTE

El grupo municipal SOMOS VELILLA, por mandato de su Asamblea Vecinal, y a propuesta de la Plataforma por la Casa de Campo del Sureste de Madrid, presenta para su aprobación la
presente moción.

Exposición de motivos
Los Desarrollos de Sureste de Madrid (Los Ahijones, Los Berrocales, Los Cerros, Valdecarros, La Centralidad del Este, El Ensanche de San Fernando) suponen la urbanización, edificación y asfaltado de unos 58 millones de metros cuadrados con 105.000 viviendas a construir, además de zonas industriales, infraestructuras, carreteras, viales y servicios. Estos megaproyectos acabarán con todo el suelo natural disponible desde los distritos de San Blas, Vicálvaro y Vallecas hasta los municipios limítrofes de San Fernando, Coslada, Rivas y Getafe, llegando hasta los Cantiles del Manzanares en el límite con el distrito de Villaverde.

Se trata de la mayor operación urbanística en proyecto que dará vía libre a la especulación inmobiliaria en los próximos 35 años en la ciudad de Madrid, consolidando un modelo de ciudad mastodóntica, masificada, hipercontaminada con un incremento de tráfico y de vehículos sin precedentes, sin espacios naturales ni suelo libre sin urbanizar. Estos desarrollos se concentran en el Sureste de Madrid, zona de barrios obreros, destinada históricamente a la instalación de los vertederos y las infraestructuras más contaminantes de la ciudad, que han convertido a esta zona en la de mayores índices de contaminación de partículas en suspensión con la mayor instalación contaminadora de la región: la incineradora de Valdemingómez, donde se queman a diario la mayor parte de los residuos que se producen en Madrid.

Estos desarrollos urbanísticos, iniciados por los gobiernos de la derecha de Ruiz Gallardón y Ana Botella en el Ayuntamiento de Madrid, responden a la misma lógica que dió lugar a la burbuja urbanística que estalló durante la crisis financiera de 2007 y que arrastró a la quiebra a miles de familias ahorradoras, empresas constructoras, promotoras y cooperativas de vivienda, y acabó con cientos de miles de puestos de trabajo y la quiebra de las propias entidades bancarias y Cajas de Ahorro.

Ahora disueltas y liquidadas las cooperativas, sin ninguna expectativa de derecho de los antiguos cooperativistas sobre los terrenos, dispersos y sin organizar o sumidos en pleitos judiciales interminables, han perdido toda posibilidad de disponer de una vivienda por los ahorros que les estafaron y perdieron. Ni siquiera mantienen organizaciones de defensa de sus intereses más allá de grupos que mantienen pleitos judiciales contra los antiguos responsables. Los nuevos propietarios son los Bancos, fondos de inversión y la SAREB, producto de las ejecuciones hipotecarias y embargos por las quiebras de los anteriores propietarios. Estos son los grandes beneficiarios de estos proyectos urbanísticos.

Los bancos que fueron los principales responsables de este modelo económico especulativo y de ladrillo, que arrastraron a la quiebra a todo el sector de la construcción, ahora son los nuevos propietarios a pesar de las ayudas públicas del Estado de rescate bancario para tapar el agujero de sus balances. Son precisamente los que se han quedado con el despojo del estallido de la burbuja y los que ahora pretenden hacer negocio con la colaboración activa del concejal de urbanismo del Ayuntamiento de Madrid.

Tenemos derecho en el Sureste de Madrid a un espacio natural que haga la vida mejor, que esté libre de humos, de incineradoras, que cambie contaminación, coches y hormigón por aire limpio, naturaleza y vida natural. Necesitamos un pulmón en el hipercontaminado sureste de Madrid que haga de “sumidero de carbono” contra el cambio climático; reforestar aquellas zonas que fueron encinares y pinares, recuperar suelos, incluso usos agrarios no perjudiciales en determinadas zonas, recuperar los arroyos, respetar los restos arqueológicos. Queremos una CASA DE CAMPO en el Sureste de Madrid.

En una ciudad con 153.000 viviendas vacías según datos del Censo de 2011 del INE, con problemas muy graves de contaminación por el tráfico, es lamentable que el concejal de Desarrollo Urbano Sostenible de Madrid sea el principal valedor de los intereses de los especuladores y bancos de la ciudad; y que no se preocupe por mejorar lo que hay sino por empeorar todavía mucho más el medio ambiente y la salud en el Sureste de Madrid. No es necesario crear una nueva ciudad de medio millón de nuevos habitantes, un monstruo de urbe que haga cada vez más difícil la vida, la salud y el medio ambiente. El desarrollo de la ciudad tiene que tener unos límites, tiene que estar equilibrado en todo el territorio, tiene que dejar espacios naturales.

Por todo lo expuesto, el grupo municipal SOMOS VELILLA proponemos a este Pleno los siguientes acuerdos:

  • Trasladar al Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid la necesidad de contar con una Casa de Campo del Sureste de Madrid, y nuestro desacuerdo con el macro proyecto urbanístico que se ha iniciado con los desarrollos mencionados en la exposición de motivos.
  • Coordinar acciones con otros municipios afectados para organizar movilizaciones y cuantas acciones legales o políticas sean necesarias para que el Sureste de Madrid deje de ser castigado con instalaciones altamente contaminantes, degradación medioambiental y una total ausencia de grandes superficies de vegetación y arbolado.
  • Solicitar información completa sobre cada actuación prevista y creación de una mesa con los municipios que se consideren afectados por este proyecto para analizar soluciones de
    desarrollo sostenible.

En Velilla de San Antonio, 21 de agosto de 2017

 

Versión Imprimible y Planos: https://drive.google.com/open?id=0B7etPFiUXsZ0Ym82WGtjUlNsZ2s