PROPUESTA DEL GRUPO MUNICIPAL “SOMOS VELILLA” PARA LA APERTURA DE COMEDORES ESCOLARES EN PERIODO VACACIONAL

Exponemos:

Según el Instituto Nacional de Estadística, la pobreza infantil en España alcanza ya al 31,9% de todos los menores de 16 años que viven en el país, adolescentes y niños que en muchos casos hacen la comida principal, cuando no la única, en el comedor de su colegio.

El pasado año, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, dirigió una recomendación a las consejerías de Presidencia de todas las Comunidades Autónomas y de las ciudades de Ceuta y Melilla, para que los comedores escolares atendieran en verano a los menores en situación de mayor vulnerabilidad.

El objetivo era asegurar que menores en situación de riesgo de exclusión, que durante el periodo escolar asisten a los comedores, no se vean privados de una alimentación adecuada en periodo vacacional.

Garantizar una adecuada alimentación infantil debe ser una prioridad para todos los poderes públicos y en ese esfuerzo deben comprometerse el conjunto de las administraciones públicas.

Para ello, en Velilla de San Antonio, proponemos, de manera urgente, lo siguiente:

* Dotar de una partida presupuestaria suficiente para atender las necesidades básicas (como es la alimentación) de todas las personas en riesgo de exclusión, desde los cero hasta los dieciocho años, así como familias y mayores.

* Poner en marcha un plan de actuación para que, desde el mismo momento en el que finalice el actual curso escolar, se mantenga abierto uno de los comedores escolares de los centros educativos que cubra, al menos, el desayuno y la comida, con actividades lúdico-formativas para los menores de edad. Además, se podrían hacer paquetes (tipo picnic) para que se puedan llevar la cena.

* Habría que diseñar actividades en los centros o campamentos urbanos que tengan objetivos lúdicos y educativos para evitar una imagen de un “comedor social”,aprovechando el comedor de dichos campamentos en los meses de junio, julio y septiembre, hasta el comienzo del nuevo curso.

* Podrían emitirse unos bonos o tarjetas prepago anónimas para gastar en los supermercados de la localidad (previo acuerdo con ellos en los costes) para que las familias puedan hacer su compra semanal, tanto de alimentos como de productos de higiene personal.

Además, y para el comienzo del curso escolar:

* Que se concedan, de forma directa, becas que cubran la totalidad del coste del comedor escolar a todo el alumnado cuyo padre, madre o tutor esté en paro, o cuyas familias hayan sido desahuciadas o se encuentren en proceso de serlo.

* Que se realicen estudios de la situación actual en los comedores escolares, y sobre las becas que aún existen y los comensales que usan este servicio, así como de familias y mayores en riesgo de exclusión.

* Que garantice que el alumnado de ESO, que esté afectado por esta situación, pueda hacer uso de los comedores de los colegios de Primaria cercanos a su domicilio, en tanto que no exista comedor en su propio centro.

* Que se pongan en marcha actuaciones que solucionen el hecho de que muchas familias no soliciten ayudas públicas, entre ellas las de comedor y libros de texto, para que las autoridades no conozcan la situación económico-social por la que atraviesan, por miedo a perder la custodia de sus hijos.

La apertura de los comedores no es más que una medida de emergencia, necesaria para atender la urgencia de cada día, pero no es suficiente. La solución, a medio plazo, debe consistir en ayudar a las familias que tengan dificultades para que ellas sean capaces de alimentar adecuadamente a sus hijos en su entorno.

Tenemos, por tanto, un doble reto: en primer lugar, responder a la emergencia, y en segundo lugar, sentar las bases para que el próximo verano podamos estar trabajando en una historia diferente.

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